Jbara tan solo tiene 16 años, es muy joven y vive en las montañas del
Magreb en un entorno de gran miseria.
Algunas veces deja que el pastor del pueblo vecino use su cuerpo a
cambio de golosinas y sus yogures. En su pueblo reina la ignorancia y las
mujeres, literalmente, no son nada. Un día, una maleta cae de un autobús de
turistas americanos abriéndole un nuevo horizonte, todo un mundo entero por
descubrir...
Un testimonio en primera persona sobre la opresión de las mujeres o bien
un grito a la rebelión, digamos que más bien una fábula construida a partir de
la desesperación y la miseria de una mujer de las montañas, o simplemente las
confesiones de una joven a un único confidente, el mismo Alá.
En este blog también
tenemos espacio para el Teatro y esta novela de Saphia Azzeddine, adaptada por
Arturo Turón, bien lo merece. "Confesiones a Alá" nos empuja a vivir
una historia fascinante de la mano de la talentosísima María Hervás, quien
durante dos horas nos regala un monólogo cargado de emoción y de profundidad.
Su interpretación conmueve hasta dejar en el público una sensación de desgarre
que sólo los grandes profesionales logran. María Hervás, pese a su juventud,
muestra un aplomo y una seguridad que la convierten en un auténtico animal
escénico y nos ofrece desde el alma un testimonio desgarrador que impresiona.
La complejidad enorme de "Confesiones a Alá" requiere profesionales a
la altura que sean capaces de no dejar pasar ni un matiz de todos los que, en
conjunto, le dan sentido a la obra. María Hervás se hace inmensa sobre las
tablas y nos regala arte con mayúsculas sin más acompañamiento que su talento.
No le hace falta más para emocionar y hacer sentir, para dejar huella en todo
aquel que desde el patio de butacas se suma a este viaje que conduce de manera
magistral María.
"Confesiones a Alá" es una mirada
hacia dentro, una exposición brillante sobre la crueldad que sufren las mujeres
árabes en un mundo que está reservado exclusivamente para los hombres. Más que
eso, "Confesiones a Alá" es un duro golpe en contra de las
injusticias humanas que revienta fuerte sobre las conciencias. Turón, a cargo
de la dirección y la adaptación de este montaje, hace un trabajo que no puede
más que ser elogiado y aplaudido por lograr precisamente lo que se propone;
emocionar a través de un texto brillante, de una interpretación inmejorable y
de una sensibilidad extrema que cala hondo y para siempre.
Por el momento queda una
única función programada, que tendrá lugar en el Teatro del Arte (Madrid) el
próximo 7 de octubre, pero no será la última, ya que debido al éxito arrollador
de la obra durante su permanencia en la capital española se han confirmado
nuevas fechas para los siguientes meses. Para no perder detalle os enlazamos al
Facebook Oficial de “Confesiones a Alá” donde se anunciarán las novedades que
tengan relación con las funciones previstas.

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